¿Cómo hago para tener sexo cuando no tengo tiempo?

El hecho de ir creciendo y sumando responsabilidades (que incluyen al trabajo, el cuidado y limpieza del hogar, una vida social más activa, hijos o hasta mascotas) hace que te falten horas, y hasta minutos, para hacer lo que realmente quieres. Debes decidir entre una cosa u otra, descartar algunas, y entonces sucede lo que sucede. Y puedes llegar a preguntarte “¿cómo hago para tener sexo cuando no tengo tiempo?”.

Miles de obligaciones te ocupan la cabeza, y tan llena la tienes, que se te hace difícil encontrar un resquicio de paz o de calma para decidirte a algo tan placentero como una buena sesión de sexo. Ojo, no nos estamos refiriéndonos a momentos de tu vida en los que no tienes sexo porque estás atravesando una sequía (que también es absolutamente posible). Aquí hablamos de falta de tiempo.

Qué es un quickie

Te hemos dicho más de una vez que lo mejor es tomarse el sexo con calma. Pero cuando no se puede, sencillamente no se puede. Y aquí viene el nombre que hemos puesto como título aquí arriba: el quickie.

Así se lo llama en los países anglosajones. Es como la comida rápida, pero llevada al terreno del sexo. Y en comparación con ese tipo de comida, un quickie es para satisfacer un momento concreto, pero no para que se convierta en una práctica habitual.

La particularidad de un quickie es que, probablemente, no te hará llegar al orgasmo, pero sí te dará un tremendo subidón de pasión. Puede ser divertido, pero también fogoso y caliente. Y recomendado si tienes apenas 5 minutos con tu pareja. Podría definirse como el clásico “aquí te pillo, aquí te mato”. Incluso, que un quickie sea sinónimo de una acalorada sesión de sexo de pie.

Una mirada, unas palabras susurradas al oído o un beso apasionado, pueden ser los desencadenantes de un quickie.

Para desembocar en esta práctica, es importante que entiendas algunos conceptos, que te llevarán a ver el sexo desde otra visión, redefiniendo el término de placer (más allá del orgasmo, que sí requiere tiempo).

Diferencias entre el orgasmo y el placer

¿Cómo definirías a cada uno de estos conceptos?

El orgasmo, es la descarga de la tensión sexual (viene después de la excitación, dando por finalizado con éxito una respuesta sexual).

El placer, es esa sensación que se instala en tu cuerpo cuando algo te gusta. El placer es fundamental para luego poder seguir con las ajetreadas tareas del día a día.

Para llegar a un orgasmo, tal como te hemos dicho antes, se precisa de tiempo. Y en una relación de pareja, en ocasiones es muy difícil encontrar esos espacios de relajación, y poner los cinco sentidos al servicio de la sexualidad.

Y por ello, cuando no exista garantía de poder alcanzar un orgasmo, sea muy bienvenido el placer… ¡por el sencillo hecho de provocar placer sin más pretensiones!

En qué momentos el sexo se convierte en algo más

Puede ser cualquier detalle o acción que te excite, te provoque placer, y que te conduzca inevitablemente al quickie (si fuera un coche, la definición sería algo así como de 0 a 100 en x cantidad de segundos).

Estos son algunos posibles desencadenantes:

  • Decirle tus fantasías eróticas a tu pareja es sinónimo de sexo… ¡puedes excitarla sin ni siquiera tocarla!
  • Besar y acariciar cualquier parte del cuerpo de tu pareja es sinónimo de sexo (recomendación: el cuello, la nuca y las orejas)
  • Masturbarte delante de tu pareja es sinónimo de sexo (puedes usar tus propias manos, o cualquiera de nuestros juguetes que incluyen increíbles geles de placer)
  • Las conversaciones subidas de tono son sinónimo de sexo (que puedas anticipar tu deseo, por WhatsApp por ejemplo, puede ser clave para aumentar la excitación)
  • Las caricias con la ropa puesta son sinónimo de sexo (puede ser tan excitante como hacerlo desnudos)

Las mejores sesiones de sexo cuando no tienes tiempo

Si tu agenda está completa y lo único que te queda es un buen “quickie”, aquí te damos algunas ideas para aprovechar esos momentos:

  • Mientras estéis teletrabajando: muchas oficinas se han movido a casa… ¿qué tal aprovechar la pausa del café para echarse un “rapidito”?
  • Mientras os estéis duchando: los besos, las caricias o unos juegos más intensos pueden ser tan reconfortantes como el agua que cae…
  • Durante las tareas de la casa: puede sonar aburrido dedicar el sábado por la mañana a la limpieza de la casa. Pero si no hay niños a la vista… ¿qué tal hacerlo ligeros de ropa y con música sensual de fondo?
  • En el momento de preparar la cena: es verdad que la gastronomía es un gran placer, pero pierde el encanto cuando no hay tanto tiempo. Usad vuestra imaginación y cocinad en pareja, susurraos cosas al oído, fantasías sexuales… ¡a saber cómo acaba la cosa!

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