¿Se puede romper el pene?

La respuesta es… ¡Sí! La lesión más temida por los hombres lleva a tres de ellos a urgencias una vez al año. Y es que, a pesar de que el miembro viril no tiene hueso, los expertos se refieren a esta dolencia como fractura del pene, ya que sí hay algo que hace “crack” y que se conoce como túnica albugínea. Se trata de una capa gruesa que envuelve las estructuras internas del pene y que permite su erección.

La causa principal que puede llevarte al hospital con tan doloroso diagnóstico es la práctica de sexo vigoroso. El ímpetu y el exceso de entusiasmo, así como, una postura propicia para ello, son los máximos responsables de las fracturas de este tipo. No importa el tipo de pene que tienes (existen multitud de ellos). Más allá de su forma o longitud, todos los hombres están expuestos a sufrir este tipo de lesión. Pero, ¡que no cunda el pánico! Evitar hacerse daño en tus partes más íntimas no es difícil, basta con evitar la combinación de algunas posturas “arriesgadas” con el exceso de fuerza o energía.

 ¿Cómo se produce una fractura de pene?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que, tal y como dicen los expertos, el miembro viril solo se rompe cuando está erecto. Por tanto, es condición ‘sine qua non’ que el pene esté en este estado “altivo”, ya que cuando el pene está blando no se rompe, necesita estar erecto, pero su rotura no se produce solo durante la penetración. También se dan casos cuando el hombre se está masturbando.

¿Qué hacer cuando se rompe el pene?

Lo más importante es acudir lo antes posible a urgencias. Una vez has escuchado el temible chasquido (según dicen, parece ser que incluso se oye…), los expertos aconsejan acercarse lo antes posible a un centro médico donde puedan valorar el alcance de la lesión. Lo habitual es que el médico que te atienda baje la piel del pene para saber dónde está la rotura, ya que si es muy grave puede afectar a la uretra. Esto ocurre en un 30% de los casos.

¿Cómo se cura un pene roto?

Lo que hace el doctor es coser la albugínea, sacar el hematoma e intentar preservar la función eréctil. El esfuerzo del médico se centra en evitar que queden malformaciones, como curvaturas que lo deformen y que antes no existían. En un par de meses, el accidentado podrá recuperar su capacidad de erección con normalidad, aunque algunos tendrán que realizar ejercicios específicos para recuperarse completamente.

Pasado ese tiempo, como decíamos, ya es posible llevar una vida sexual normal que incluya relaciones sexuales con penetración, sin ella, felaciones o masajes para el pene. Eso sí, con la lección aprendida, convendría no repetir los mismos errores y dosificar la fogosidad y la energía desmedida.

Posturas que favorecen la ruptura del pene

La mujer encima. Un estudio realizado en Brasil en 2014 reveló que una de las posturas sexuales más peligrosas para el hombre es la de la mujer encima. Sin darse cuenta, ella podría apoyar todo el peso de su cuerpo sobre el pene erecto y esto, sumado al ímpetu y la fuerza de los movimientos, podría provocar sin querer la temida lesión.

La postura del perrito. Otro estudio, esta vez llevado a cabo en 2017, asegura que esta postura es una de las más peligrosas para la integridad del pene y la responsable de las lesiones más graves. De hecho, esta posición (mujer a cuatro patas y el hombre detrás) apareció en más de la mitad de los casos de fractura de pene. El riesgo se daría cuando el hombre es el que domina la relación sexual. Con un alto grado de excitación e intensidad en la penetración, podría suceder que el pene saliera de la vagina y golpeara con fuerza el perineo o la sínfisis del pubis.

La postura del misionero. Esta es una de las posiciones más conocidas y practicadas, y ocupa el tercer lugar en el ranking. Ahora bien, los expertos nos regalan un sencillo truco para minimizar los riesgos. Sería que el hombre sujetara con fuerza la cadera de la mujer. De este modo, podría controlar mejor los movimientos.

Otras causas que pueden fracturar el pene

Sin duda, el vigor durante las relaciones sexuales es el principal motivo que te puede llevar a la sala de urgencias. Sin embargo, no es el único. Algunos pacientes que participaron en los estudios mencionados unas líneas más arriba sufrieron este tipo de lesión mientras se masturbaban o llevaban a cabo algún tipo de manipulación del miembro. En otros, podría haber sido por un trauma o bien al girarse el hombre en la cama durante el sueño y con el pene erecto.

Por último, también ha habido casos en los que el hombre, al intentar colocarse la ropa interior mientras su pene está erecto, ha realizado demasiada presión y se ha lesionado.

Tu Carrito

cerrar