¿Qué es el vaginismo?

Dolor, ardor, incomodidad en las relaciones sexuales… ¿Te sientes identificada con estas tres situaciones? Si es así, es posible que el diagnóstico sea vaginismo, una patología que afecta a muchas mujeres y de la que todavía queda mucho por explicar. En este post trataremos de exponer qué es el vaginismo, cuáles son sus causas, los tipos que nos podemos encontrar y el tratamiento que se puede seguir.

Estudios recientes acerca del vaginismo y su prevalencia entre la población femenina, concluyen que alrededor del 5% de las mujeres lo sufren. Este porcentaje aumenta cuando se trata de mujeres premenopáusicas y menopáusicas de entre 45 y 55 años. Además, las mismas investigaciones revelan que el 70% de las parejas retrasa entre uno y dos años el momento de pedir ayuda para solucionar el tema, y el 30% lo hace cinco años después de detectar la patología.

¿Cuáles son los síntomas?

Antes de entrar en materia, veamos qué nos dicen los expertos acerca de qué es el vaginismo. Explicado de forma breve y sencilla, se trata de una contracción involuntaria e inconsciente de los músculos del suelo pélvico que rodean a la vagina (músculos pupcoccégeos) provocando un cierre total o parcial de ésta. Esto causa dolor, ardor o incomodidad en las relaciones sexuales, al ponerte un tampón, o durante una revisión ginecológica.

En cuanto a los síntomas, podemos distinguir entre una simple sensación de ardor hasta el cierre total de la vagina. Esta contracción puede ocurrir durante las relaciones sexuales. En este caso, puede que se consiga llegar a la penetración, pero difícilmente será posible experimentar un orgasmo debido al dolor, la incomodidad o por el miedo a que de pronto se tenga un espasmo que cierre la vagina.

A continuación, incluimos una lista con algunos de los síntomas que te alertarían de que estás sufriendo vaginismo:

  • Incomodidad o dolor en las relaciones sexuales.
  • Imposibilidad de penetración.
  • Dificultad o imposibilidad de ponerse un tampón.

Causas del vaginismo

Mucho se ha estudiado acerca del origen del vaginismo, y una de las principales conclusiones a las que han llegado los investigadores es que tenemos que buscar las respuestas en una combinación de causas físicas y psíquicas.

  • Entre las primeras, los expertos señalan estas como las principales: el parto, cambios hormonales, el consumo de ciertos medicamentos, falta de lubricación o cirugía pélvica.
  • Respecto a las causas psíquicas, destacarían el temor a quedarse embarazadas, al rechazo, a no estar a la altura, ansiedad, estrés, problemas de pareja, una educación sexual inadecuada o deficiente o un posible trauma derivado de una situación extrema como una violación.
El vaginismo afecta sobre todo a las mujeres de más de 45 años
El vaginismo afecta sobre todo a las mujeres de más de 45 años

Tipos de vaginismo

Es importante saber ante qué tipo de vaginismo estamos, ya que, es un dato clave a la hora de establecer el tratamiento más adecuado. En este sentido, hay que diferenciar entre el vaginismo primario y el vaginismo secundario.

  • Vaginismo primario. Se denomina así el vaginismo de aquellas mujeres que siempre han mantenido relaciones sexuales con dolor provocado por la contracción de los músculos del suelo pélvico que rodea la vagina.
  • Vaginismo segundario. Bajo esta denominación hablaremos de las mujeres que han llevado una vida sexual plena y satisfactoria y que debido a diferentes causas se ha desencadenado un problema de vaginismo. Por ejemplo, debido a un parto, una cirugía o una violación, la mujer comienza a tener espasmos musculares en el suelo pélvico que contraen la vagina hasta el punto de que puede cerrarse del todo.

Tratamiento del vaginismo

Dado que, como hemos explicado unas líneas más arriba, el vaginismo es un síndrome con raíces en lo físico y en lo psíquico, la solución debería tener, según dicen los expertos, un enfoque que incluya ambos aspectos.

Así, el tratamiento debería combinar diferentes aspectos como:

  • El apoyo e implicación de la pareja.
  • Terapia psicológica para detectar, si nos hay, los aspectos mentales relacionados con la contracción involuntaria de la vagina.
  • Ejercicios físicos para identificar el suelo pélvico y fortalecerlo. Una magnífica opción puede ser las bolas chinas, un juguete sexual cuya función principal es fortalecer el suelo pélvico.
  • Técnicas de respiración. Practicar unos minutos de respiración con el diafragma será de mucha utilidad.
  • Uso de dilatadores vaginales. Se trata de unos dispositivos perfectos para complementar el tratamiento principal prescrito por un ginecólogo, sexólogo o fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Suelen ayudar a mejorar y aliviar los síntomas.

Fortalece el suelo pélvico con las bolas chinas

Una excelente manera de contribuir al tratamiento de esta disfunción sexual es con el uso de las bolas chinas. ¿Sabes cómo se utilizan? Es muy sencillo. Puedes introducir una o dos bolas poco a poco en la vagina. Asegúrate de que están las dos bolas dentro y el hilo queda fuera.

Los expertos recomiendan que las primeras veces no superes los 15 minutos con las bolas en la vagina. Lo ideal es que poco a poco llegues a los 30 minutos.

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