¿Por qué mi novio no quiere sexo conmigo?

¡Que no cunda el pánico! Todas las parejas pasan etapas en las que el deseo sexual se viene abajo. Ahora bien, cuando es tu pareja la que no quiere tener relaciones sexuales contigo, la cosa cambia. En este post investigamos las razones por las que esto ocurre y qué puedes hacer para reavivar la llama del amor.

Lo primero que aconsejan los expertos es, como no podía ser de otra manera, dialogar. Si has notado que desde hace un tiempo tu pareja te rechaza sexualmente, te rehúye, e incluso te ha quitado las manos de encima, es evidente que está pasando algo. Ahora bien, para averiguar el origen de ese comportamiento es esencial mostrarse comprensivo. Lo ideal es tener una conversación sincera y sin reproches en la que ambos podáis poner sobre la mesa lo que habéis detectado y, sobre todo, cómo os sentís a respecto. Es posible que solo se trate de un malentendido. Sin embargo, si no es así, habréis dado el primer paso hacia la solución.

Ahora bien, esa solución debería pasar por la consulta de un profesional. El experto sabrá muy bien cómo llegar hasta el origen del problema y daros las pautas adecuadas para desbloquear la situación. Además, lo más probable es que, una vez resuelto el problema, seáis una pareja más fuerte y compenetrada que antes. Como se suele decir: “No hay mal que por bien no venga”.

Razones por las que mi pareja no quiere acostarse conmigo

Tanto los hombres como las mujeres experimentan a lo largo de su vida en pareja períodos en los que el deseo sexual decae. El problema se hace más evidente cuando esa caída le pasa a uno de los dos. Es decir, si tú te sientes como siempre, pero él te rechaza sexualmente, tus pensamientos comienzan a elucubrar acerca de los motivos de ese rechazo. “Debe ser que ya no le atraigo sexualmente”, “Físicamente he empeorado mucho”, o “Le aburre ver el mismo cuerpo desde hace años”, son algunas de las frases que puede que se te hayan pasado por la cabeza.

¡Stop! Ninguna de esas frases es cierta hasta que él no te lo confirme. Tu tarea ahora es averiguar el motivo exacto para que tu amante se comporte de ese modo. Las causas, según los expertos, pueden ser psicológicas o físicas, o bien una mezcla de ambas. Veamos a continuación un pequeño listado que puede darte algunas pistas al respecto:

  • Estáis en plena crisis de pareja. Si no estáis atravesando vuestro mejor momento como pareja, es lógico que el plano sexual se resienta. Si discutís a menudo, existe un problema de celos o una posible infidelidad, es normal que el deseo o la atracción sexual hacia el otro haya disminuido considerablemente.
  • La rutina sexual os ha atrapado. Con el paso del tiempo las parejas tienden a hacer siempre las mismas posturas sexuales y los encuentros sexuales sean muy parecidos. Esta monotonía en la vida sexual es el caldo de cultivo perfecto para que desaparezca el deseo sexual en la pareja habitual. Si es eso lo que está ocurriendo, vuestra relación está pidiendo cambios y novedades a gritos. ¿Por qué no introducir juguetes sexuales en vuestros encuentros íntimos o experimentar con los juegos BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sadismo, Masoquismo)?
  • Tu pareja tiene miedo a no estar a la altura. Es posible que tu pareja haya pasado por una mala experiencia que le esté jugando una mala pasada a nivel emocional. Tiene miedo a no satisfacerte sexualmente o a no responder a tus expectativas. Así que, prefiere esquivar tus propuestas sexuales, hacerse “el loco” y, en definitiva, rechazarte, antes que seas tú la que le rechaces a él por no ser lo que tú esperas de él.
  • El estrés o la ansiedad. Puede que tu pareja esté viviendo una situación fuera de casa que le provoca estrés o ansiedad. Según los expertos, este tipo de trastornos producen alteraciones en las hormonas. Esto se traduce en una serie de cambios físicos y psicológicos que podrían afectar a los niveles de deseo sexual. Así que, una vez más, el camino hacia la resolución del problema pasa por la comunicación en la pareja.
  • Existencia de disfunciones sexuales. También habría que valorar la posibilidad de que tu pareja esté padeciendo algún tipo de disfunción sexual, como la anorgasmia, la disfunción eréctil o el vaginismo. Eso también explicaría su inapetencia sexual.
  • Estado de ánimo bajo. No sería extraño que detrás de este problema se encontrara un problema personal que no tuviera nada que ver con vosotros como pareja. Es decir, en ocasiones, un problema personal o familiar puede afectarnos de tal modo que acaba influyendo en otras áreas de nuestra vida, como puede ser el ámbito sexual.

Pueden ser causas físicas…

  • Si tu pareja está tomando antidepresivos o medicamentos para reducir la presión arterial, es posible que su ingesta provoque falta de apetito sexual.
  • Los cambios hormonales tienen “todos los números” para ser una de las causas del descenso de deseo sexual. En el caso de las mujeres, experimentan importantes cambios hormonales en momentos como la menstruación, el embarazo o la menopausia. Por su parte, los hombres de mediana edad pueden padecer lo que se denomina “andropausia”, en la cual sufren un cambio hormonal importante que puede afectar severamente a sus niveles de deseo sexual.
  • Padecer ciertas enfermedades crónicas, como diabetes o fibriomialgia, también puede ser un motivo de baja libido.

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