Todo lo que deberías saber sobre los piercings genitales

¿Estética o placer? ¿Por qué nos perforamos los genitales? Ponerse una joyita en el clítoris o en el glande todavía es algo minoritario. Sin embargo, no son pocos los hombres y las mujeres se insertan todo tipo de adornos en sus genitales con el fin de incrementar el placer sexual. Hasta ahí, nada que objetar. Para gustos, los colores. Ahora bien, esta práctica no está exenta de riesgos que deberías tener en cuenta si te gustaría lucir un arito en tus partes íntimas y evitar posibles infecciones.

El clítoris, los labios genitales, el escroto o el glande en el hombre, son algunos de los lugares favoritos a la hora de escoger dónde colocar un pendiente, un arito, una bolita, un brillantito… Desde Tocabananas insistimos en que, si has decidido ponerte un piercing en tus genitales, antes de seguir adelante, te asegures de que estás en buenas manos. Esto significa que la persona encargada de perforar la zona debe ser un profesional con experiencia y que mantenga todas las normas de higiene para que no se produzca ningún tipo de infección.

¿Cómo se hace un piercing en los genitales?

Para que no vayas a ciegas al centro que has elegido para hacerte el piercing genital, te contamos de forma breve y sencilla en qué consiste:

En primer lugar, el profesional debe limpiar la piel donde se va realizar la perforación y marcará el lugar donde se realizará el piercing. El profesional solo debe emplear material quirúrgico y joyas estériles y sin abrir.

Con una pieza de joyería adherida a la aguja, la introducirá en la piel genital. Después de que el procedimiento haya terminado, el profesional te dará algunas instrucciones para el cuidado de tu piercing genital.

Posibles complicaciones al hacerse un piercing genital

En el caso de las mujeres, no hay que perder de vista que existen algunos riesgos de salud asociados, unos más serios que otros. Entre ellos, los más conocidos son: sangrado, infección bacteriana, lesiones nerviosas, cicatrices gruesas en el sitio de la perforación, reacciones alérgicas debidas a las joyas, desfiguración y traumatismo en los tejidos, hepatitis B y C, y VIH.

Ahora bien, estas complicaciones pueden evitarse con el uso de joyas y material esterilizados y nuevos.

Tipos de piercings genitales masculinos

Existen muchos tipos de piercings genitales para los hombres. A continuación, hemos recopilado algunos de ellos:

  • Didoe o Dydoe. Se coloca una barra a través del borde de la base del glande. Generalmente se suele practicar en hombres circuncidados, a menudo doble.
  • El Príncipe Alberto. Este es el más practicado. Consiste en colocar una joya en el extremo del pene. Penetra en la uretra y vuelve a salir al lado del frenillo, bajo el glande. Se suele poner un aro, pero también se puede poner una barra curvada.
  • Ampallang. Se trata de una barra que atraviesa el glande en sentido horizontal, más o menos arriba, en función de si se quiere atravesar la uretra o no. Es delicado de poner debido a los tejidos cavernosos.
    Frenillo. Lo más habitual es colocar una barra. También se puede poner un aro a modo de anillo en la base del glande.
  • Guiche: S colocan una o más barras sobre la parte situada entre el escroto y el ano.
  • Hafada. Es un piercing que se coloca en la piel de los testículos. También se puede perforar todo el saco escrotal.
  • Foreskin o Prepucio. Se colocan uno o varios aros a lo largo del miembro.
  • Apadravya. Se trata de una barra que atraviesa verticalmente el glande. Es muy delicado de poner debido a los tejidos cavernosos.

Tipos de piercings genitales femeninos

  • Capuchón del clítoris. Se atraviesa horizontal o verticalmente el capuchón que cubre el clítoris con un aro o una barra. Es una fuente de placer gracias al frotamiento del piercing sobre el clítoris.
  • Clítoris. Un aro o una barra atraviesa el clítoris. Se practica muy poco, ya que necesita una morfología particular y puede disminuir las sensaciones con el tiempo.
  • Labios. Se colocan uno o varios aros en los labios (mayores y/o menores). La cicatrización es rápida. Este piercing aumenta las sensaciones.
  • Horquilla. Se trata de un piercing reciente. Consiste en perforar el lugar donde los labios menores su unen bajo la vulva.

¿Qué tener en cuenta antes de hacerse un piercing genital?

Lo más importante es que acudas a un profesional acreditado que te ofrezca las mejores garantías de que hará un trabajo seguro desde el punto de vista higiénico-sanitario. Te sugerimos que acudas al centro en el que estás interesad@ a echar un vistazo y comprobar ‘in situ’ cómo trabaja. Fíjate si utiliza guantes, que el material es de un solo uso…

Piensa que los precios suelen oscilar entre los 85 y los 150 euros. Esto significa que, si te ofrece un piercing por un precio mucho más bajo, deberías desconfiar de la calidad de su trabajo. Recuerda que entre un 10 y un 20% de los piercings se complican con una infección local y que siempre son posibles los rechazos.

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