¿Monogamia contra poligamia? ¿Crees en el poliamor?

Vivimos en una sociedad monógama. Pero, ¿somos seres de una sola pareja? ¿Cuál es la tendencia natural de las personas? ¿Será el poliamor el futuro de nuestra sociedad? Hay opiniones para todos los gustos. En este post recogemos algunas de las posturas que han mostrado los expertos al respecto.

Si miramos a nuestro alrededor, la mayoría de los que nos rodean comparten la vida con una sola persona. De hecho, que levante la mano aquel que tenga más de una pareja y que lo viva abiertamente. Ahora bien, no hay que perder de vista que la monogamia o la unión con una sola pareja, es propia de las sociedades occidentales, pero existen otras sociedades en la que la poligamia es su forma de vida.

De hecho, si echamos mano de los estudios científicos sobre el tema, descubriremos que el número de sociedades en las que un hombre se casa con varias mujeres es mucho mayor que las que viven en un sistema de monogamia. Sirva de ejemplo mencionar que de 849 sociedades estudiadas por P.M. Murdock, 708 permiten la poligamia (83,5%), 137 sociedades (16%) son monógamas y 4 son poliándricas (una sola mujer tiene varios maridos). Aunque el número de sociedades monógamas sea menor, es cierto también que estas sociedades son las más numerosas en cuanto a población en el mundo.

Por otro lado, es muy interesante constatar que según el investigador Irenäus Eibl-Eibesfeld, incluso en las sociedades polígamas (donde está permitido el matrimonio con varias mujeres), la mayoría de los hombres tienden a casarse con una sola mujer.

Entonces, ¿somos monógamos por naturaleza?

¿Te gustaría convivir con más de una mujer o prefieres compartir la vida con una sola pareja? La pregunta que realmente nos planteamos es si somos monógamos, o en realidad, nos estamos reprimiendo contantemente y preferiríamos disfrutar de los placeres de las relaciones sentimentales con más de un hombre o con más de una mujer.

Lo cierto es que no hay respuesta para esta pregunta, y si la hay, es muy personal. Ahora bien, la que nos da Desmond Morris, es, cuanto menos, interesante. El etólogo británico afirma que somos “monógamos sucesivos”, es decir, que tendemos a establecer una pareja estable durante un tiempo, y pasado este tiempo tendemos a sustituirla por otra pareja estable, y así sucesivamente… ¿Tú qué opinas? ¿Eres uno de esos monógamos sucesivos?

En relación con el enamoramiento y la necesidad de colaborar en la crianza de los hijos, Desmond Morris asegura que generalmente las parejas se enamoran y establecen un vínculo con una duración media de cuatro o cinco años. Lo suficiente para que el nuevo hijo tenga una cierta madurez, y se asegure su supervivencia. Pasado este tiempo, tanto los hombres como las mujeres tienden a buscar una nueva pareja, aunque siguiendo criterios diferentes. Según Morris, el hombre se fija más en las características físicas, y la mujer en el estatus y la inteligencia del varón.

Hombres polígamos y mujeres monógamas

Aunque solo se puede hablar de tendencias, lo cierto es que parece que ellos tienden a buscar varias parejas, mientras que las mujeres siempre han sido más de tener “un solo hombre”. Al menos, esa es la teoría que mantiene el filósofo Antonio Marina, quien asegura que hay una clara inclinación del hombre hacia la poliginia y en cambio la mujer la tiene hacia la monogamia. Según este autor, el amor sexual y el vínculo de pareja es un invento femenino, que ha acabado por interesar y gustar a los hombres.

Ahora bien, lo que resulta innegable es que existe, tanto en el hombre como en la mujer una cierta tendencia a experimentar, curiosear, probar cosas nuevas… y buscar la mejor pareja posible. Es decir, que, aunque tengamos una pareja estable por la que sentimos una fuerte apego y cariño, no podemos evitar fijarnos en otras personas. En definitiva, parece que el proceso habitual sería enamorarnos locamente de alguien, pasar unos 4 o 5 años en una fase en la que solo tenemos ojitos para él o ella, y pasado ese tiempo, que obviamente puede oscilar arriba y abajo, empezamos a distraernos y a sentir atracción por otras personas.

En ese punto, el tema es si renunciamos a dar un paso más allá de la mera observación o del pensamiento, o pasamos a la acción.

Hay quien decide reavivar la llama del amor y apostar por la pareja que tiene desde hace años, y hay quien decide dar por terminada la relación y comenzar una nueva.

¿Triunfará el poliamor?

En los últimos tiempos se está extendiendo una forma de relación amorosa en la que participan más de dos personas y en la que todos sus miembros están de acuerdo en compartir el amor entre ellos. Se llama poliamor.

Hay quien opina que esta forma de amor se está abriendo camino en la sociedad y que será la que se imponga dentro de unos años. Así opina el divulgador científico Bertrand Regader, quien cree que “en las sociedades actuales en las que un individuo puede ser autosuficiente y a la vez tiene una mayor facilidad para crear vínculos amistosos, y en las que el sexo y el amor se van desvinculando más de la reproducción y de la creación de familias, las dinámicas polígamas lo pueden tener más fácil para extenderse. Solo el tiempo dirá hasta dónde son capaces de hacerlo”.

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