8 Mitos sobre la masturbación

Las verdades y las mentiras alrededor del autoplacer siempre han estado presentes ¿Quién no ha escuchado alguna vez que el onanismo masculino produce ceguera o que si se practica en exceso, la masturbación puede afectar a la fertilidad? En ese post hemos recopilado algunas de estas afirmaciones, unas más amenazadoras que otras, con el fin de desmitificarlas y arrojar luz sobre una actividad sexual, que lejos de ser perjudicial, podría considerarse saludable.

Ahora bien, antes nos gustaría aportar algunos datos interesantes acerca del número de personas que afirman haberse masturbado alguna vez en la vida. Según los datos del estudio Barómetro del Autoplacer (2019) realizado por la empresa japonesa de productos sexuales Tenga sobre una muestra de 10.000 personas de diferentes países (entre ellos España), el 93 % de los españoles afirma haberse masturbado alguna vez. ¡No está nada mal! De hecho, este porcentaje nos sitúa en el número uno mundial, por encima de ingleses (91%), alemanes (89%), estadounidenses (84%) y franceses (82%).

A continuación, veamos los mitos más conocidos sobre la masturbación:

Mito 1: La masturbación aumenta la infertilidad

Falso. No sabemos de dónde ha salido tal afirmación, pero, lo cierto es que los expertos aseguran que no existe ninguna evidencia científica que la corrobore. De hecho, una de las funciones del sexo es la supervivencia como especie, por lo tanto, no tendría mucho sentido la creencia de que cuanto más nos masturbamos más posibilidades de infertilidad tenemos.

Mito 2: Mejora la potencia sexual

Falso. Tampoco en este caso la ciencia cree que exista ninguna relación entre la masturbación y el aumento de la potencia sexual. Lo que sí se puede esperar de una práctica continuada de sesiones de masturbación el fortalecimiento del suelo pélvico y una ayuda para la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil, en el caso de los hombres. Y es que, al masturbarnos, se ejercitan la musculatura del interior de la vagina y, al igual que con los ejercicios de Kegel, se fortalece el suelo pélvico.

Mito 3: Los orgasmos son mejores

Falso. Los orgasmos que se producen mediante la masturbación no son ni mejores ni peores. Lo que sí suele ocurrir es que llegan antes y son más intensos. Y es que, ¿Quién conoce mejor nuestro cuerpo, lo que nos gusta y lo que no, o el ritmo ideal que nosotros mismos? Y esto sucede tanto con la masturbación manual como con la masturbación con algún juguete sexual, como, por ejemplo, con una bala vibradora, un succionador de clítoris o un consolador o un dildo.

Mito 4: Reduce el dolor menstrual

Verdadero. Esta afirmación es una vedad con matices, ya que los orgasmos, tanto los que se producen a través de la masturbación, como los que llegan manteniendo relaciones sexuales en compañía, pueden tener un efecto analgésico que proviene de la producción de oxitocina y serotonina, dos hormonas que ayudan a disminuir las molestias y dolores menstruales.

Mito 5: Ayuda a la relación

Verdadero. De hecho, es tal el estado de relax en el que entra el cuerpo tras la masturbación, que perfectamente podría recomendarse como una magnífica actividad al final del día para relajarse antes de irse a dormir. Ahora bien, ¿Cómo lo explica la ciencia? A grandes rasgos, se podría decir que la masturbación y, especialmente, el orgasmo, libera serotonina, oxitocina y dopamina, tres sustancias íntimamente relacionadas con la sensación de bienestar, felicidad y relajación. Así que, qué mejor manera de encontrar el equilibrio emocional que con el autoplacer.

Mito 6: Mejora el estado de la piel

Verdadero. Cuando nos masturbamos nuestro cuerpo se relaja, los vasos sanguíneos se dilatan y, por lo tanto, el riego sanguíneo aumenta, mejorando la piel y su oxigenación. Así que, además de relajarnos y mejorar nuestro estado de ánimo, también nuestra imagen se vuelve más fresca o saludable. ¿Se puede pedir más?

Mito 7: Pone el riesgo la relación de pareja

Falso. La idea de que, si nos masturbamos a menudo, acabamos dejando de lado a nuestra pareja está muy extendida. De hecho, cuando irrumpió el succionador de clítoris de la conocida marca Satisfyer, se señaló este asunto como uno de sus inconvenientes. Esta afirmación se basa en que, si la satisfacción sexual en solitario es suficiente, quizá podríamos prescindir de la pareja, al menos, para los menesteres sexuales. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. De hecho, podría decirse que el placer sexual en pareja es muy distinto al que nos proporcionamos nosotros mismos. Uno no sustituye al otro.

Mito 8: Cuanto más nos masturbamos, más ganas tenemos de volver a hacerlo

Verdadero. Como dice el refrán: “comer y rascar, todo es empezar”. Bien, pues esto también se cumple en el caso de la masturbación. Tal y como mencionábamos unas líneas más arriba, la masturbación es un hábito sexual saludable. Ahora bien, los expertos aseguran que, si la masturbación llega a ser un acto compulsivo, será necesario analizar el comportamiento para averiguar si detrás existe algún tipo de problema psicológico.

Tu Carrito

cerrar