Kamasutra gay, las posturas sexuales más conocidas

¿Quién no ha oído hablar en alguna ocasión del Kamasutra? Ese gran tratado sobre posturas sexuales que a más de uno de habrá dado alguna idea para salirse del aburrimiento y la rutina sexual. En este post os propondremos algunas posturas para practicar entre personas del mismo sexo. De esta manera, estamos seguros de que vuestros próximos encuentros sexuales ganarán tanto en placer sexual como en diversión. Además, según los expertos también es una excelente manera de conocer un poco más a la pareja y, por qué no, también a nosotros mismos, Así que, abramos nuestra mente y nuestro Kamasutra particular para gays y a disfrutar.

Antes de entrar en materia, os recordamos que además de disfrutar de sexo en pareja simplemente con nuestros cuerpos, una buena opción es “invitar” a uno o varios juguetes sexuales. Vibradores, dildos o plugs anales son solo algunas de las muchas opciones que pueden aportar un PLUS a tus encuentros más íntimos. Recuerda que tanto en si empleas juguetes sexuales, como si esta vez no los utilizáis, lo que no debe faltar en ningún caso, es un poco de lubricante, especialmente si practicáis sexo anal. Y es que, el conducto anal no lubrica de forma natural, así que para experimentar unas penetraciones lo más placenteras posible es absolutamente necesario que apliques una pequeña cantidad de lubricante. En Tocabananas contamos con una extensa y variada selección de este tipo de producto.

Posturas sexuales para personas con pene

Existen innumerables posturas para practicar sexo entre hombres, unas más exigentes que otras y más o menos placenteras. Estamos seguros que ya conoces muchas de ellas, sin embargo, si no es así, a continuación, te sugerimos algunas de las más populares:

La hamaca

En esta postura, el activo está sentado y el pasivo se sube encima para ser penetrado. Una vez os sintáis cómodos, es el momento de incorporar el movimiento a esta postura comenzando a meceros.

El muelle

Esta es la postura ideal para aquellas personas con pene que lo que están buscando es una penetración profunda. Consiste en lo siguiente: el pasivo se tumba boca arriba, una pierna la estira completamente, y con la otra apoya el pie en el pecho del activo. De este modo, la compenetración es total. Es genial sentir cómo el placer entre los dos miembros de la pareja es compartido.

El vaquero de espaldas

Como te puedes imaginar, en esta postura al menos uno de la pareja se pondrá el sombrero de cowboy y cabalgará sobre la otra por el territorio del placer. En esta ocasión, el que está encima (el que cabalga) se dará la vuelta, de espaldas. De esta forma, al mismo tiempo que es penetrado puede estimular el Punto P (zona erógena masculina situada en la próstata y que equivale el Punto G de la mujer) de la pareja con los dedos de la mano o con un estimulador prostático. Es, sin duda, una de las posturas que más éxito tiene.

La sorpresa

Para que te hagas una idea, esta postura podría decirse que es una versión de la conocida postura del perrito. En esta ocasión, la persona activa podrá estar de pie mientras que la otra persona se agachará ligeramente dejando sus caderas a la misma altura que el pene del activo. Puede apoyarse a su vez en algún objeto para no perder el equilibrio y contrarrestar los movimientos de la penetración.

¿Por qué no le añades a la escena algún accesorio tipo antifaz o plumero? Le darán un toque muy especial, sugerente y súper sexy y calentará aún más el ambiente.

Al borde de la cama

Aunque el instinto seguro que más de una vez te ha llevado a adoptar esta postura, a continuación, te explicamos brevemente en qué consiste, ya que es una de las más sencillas y, al mismo tiempo de las más placenteras. Esto significa que estamos ante una postura ideal para los que se inician en el arte amatorio homosexual.

En esta postura, la persona que es penetrada se tumba boca arriba en la cama y se acerca todo lo que pueda al borde de la cama. Y quien dice cama, dice mesa, encimera de la cocina… en fin, cualquier superficie plana y con altura. La persona que penetra estará de pie y su pene ha de quedar a la altura de la persona que está tumbada. Con un par de movimientos, os daréis cuenta de que la penetración es mucho más sencilla y, lo más interesante, mucho más profunda y placentera.

La H especial

Como su nombre indica se trata de formar la letra H. Para ello, hacemos la cucharita de toda la vida, en la que uno está de espaldas al otro, con la diferencia de que, en esta postura, estamos de pie. La penetración anal tiene lugar desde atrás.

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