Gatillazo: causas, cómo evitarlo y soluciones

Tener un gatillazo es algo que le ocurrirá a la mayoría de los hombres al menos una vez en la vida. En estos casos de disfunción eréctil, lo importante es no preocuparse antes de tiempo. Es decir, si “no das la talla” un día, no pasa nada, no es el síntoma de ninguna enfermedad. Sin embargo, si el episodio se repite con frecuencia, lo mejor es que pidas cita con el urólogo. Él determinará las causas y establecerá el tratamiento adecuado.

En este post trataremos de arrojar algo de luz sobre este asunto muchas veces silenciado por vergüenza. Veremos cuáles son las causas y qué podemos hacer para volver a ser el que éramos.

Disfunción eréctil, un problema muy común

“Te juro que es la primera vez que me pasa”, esta es la típica frase que acompaña al temido “gatillazo”, forma coloquial de lo que en términos médicos se conoce como disfunción eréctil, un problema que afecta a más de dos millones y medio de españoles. Así lo revela el Atlas de la Disfunción Eréctil en España de 2015 realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva. Ahora bien, ¿Qué es exactamente la disfunción eréctil? Según los expertos es la dificultad o la imposibilidad repetida de alcanzar o mantener la erección el tiempo suficiente para mantener relaciones sexuales satisfactorias.

Sin embargo, como decíamos unas líneas más arriba, si esto ocurre de forma esporádica no se le debería dar importancia y, sobre todo, no hay que obsesionarse. De hecho, debería ocurrir al menos en un 70% de tus encuentros sexuales para que sea motivo suficiente para acudir a la consulta del especialista.

Causas del temido “gatillazo”

No es fácil señalar una única causa que explique el por qué tu erección se ha venido debajo de repente. De hecho, se baraja un abanico muy amplio de posibles razones que el urólogo entrará a valorar en tu caso concreto.

Las causas pueden ser vasculares, neurológicas, anatómicas, hormonales o farmacológicas, según afirman los expertos. Ahora bien, podríamos agruparlas en dos grupos, físicas y psicológicas.

  • Causas psicológicas. Los estudios que se han realizado al respecto revelan que tan solo uno de cada diez casos de disfunción eréctil está motivado por una razón psicológica, entendiendo por razón psicológica, un problema de ansiedad, depresión, estrés o problemas relacionados con la pareja.
  • En cuanto a las razones físicas, distinguiremos en las causas vasculares, neurológicas, hormonales y farmacológicas:
    • Causas vasculares. Es uno de los motivos más comunes. El pene no acumula la sangre necesaria para que se dé una erección, debido a factores como la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol, el sedentarismo, la obesidad y el consumo habitual de alcohol o tabaco.
    • Causas neurológicas. Los expertos achacan la disfunción eréctil a estas causas cuando la transmisión de mensajes del cerebro al pene se interrumpe debido a una lesión en los nervios implicados en dicha transferencia.
    • Causas hormonales. No son muy frecuentes. Consisten en la falta de hormonas sexuales masculinas.
    • Causas farmacológicas. En este caso, lo que ocurre es que los efectos de ciertos medicamentos, como por ejemplo los que tratan la hipertensión o determinadas enfermedades cardíacas, pueden tener efectos secundarios que impliquen una disminución de la capacidad de tener una erección.

Tratamiento de la disfunción eréctil

Hasta aquí hemos visto cuándo estamos hablando realmente de un problema médico y qué causas lo han podido provocar. Bien, pues una vez diagnosticado el gatillazo como disfunción eréctil es el momento de solucionarlo. Para ello, te aconsejamos que acudas al especialista. Él analizará tu caso en concreto y tratará de averiguar las causas de tu disfunción eréctil. Así, identificado el origen, establecerá cuáles son las líneas de acción más efectivas para atajar el problema.

También puedes usar algunos juguetes sexuales que te ayudarán a alargar la erección como por ejemplos los anillos para el pene o las bombas de vacío. No son la solución, pero sí un buen complemento que puede ayudarte.

¿Se puede prevenir “el gatillazo”?

En general, los consejos básicos a la hora de prevenir la aparición de la disfunción eréctil se concretan en llevar una vida lo más saludable posible. Es decir, procurar hacer ejercicio de forma moderada y regular, así como, cuidar la alimentación. Lo ideal es una dieta que excluya las grasas saturadas y el exceso de azúcares, y abundante en verduras, frutas y grasas saludables, como las de los frutos secos o el aceite de oliva virgen extra.

Otro aspecto importante que los expertos consideran que habría que tener en cuenta es que, si las relaciones sexuales no estuvieran tan centradas en la penetración, el número de casos de disfunción eréctil disminuiría. La práctica de lo que se conoce con “petting” puede resultar muy saludable, ya que, se trata de una práctica sexual que incluye todo tipo de gestos sexuales, excepto la penetración. Caricias, besos, masajes o el sexo oral son parte del petting, cada vez más en auge entre la población adulta que ha descubierto en el sexo sin coito una nueva, sorprendente y excitante fuente de placer sexual.

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