Todas las formas de llegar al orgasmo

El clítoris, los pezones, el pene, el Punto G, la próstata… Estimular estas zonas del cuerpo suelen llevarnos al orgasmo en cuestión de minutos. Ahora bien, ¿son estas zonas las únicas que nos proporcionan el placer extremo? La respuesta a esta pregunta y a otras cuestiones relacionadas con el orgasmo la encontrarás en este post.

Como apuntábamos, los modos más conocidos de llegar al clímax son mediante la estimulación de zonas erógenas como la vagina, el pene, el ano, el clítoris… Sin embargo, existen muchos otros caminos, menos transitados, que también llegan al mismo lugar: el orgasmo. Y es que, como se suele decir, “todos los caminos llegan a Roma”, y quien dice Roma, dice Orgasmo.

Veamos las formas más conocidas de “tocar diana” en el sexo. Pero antes, detengámonos un momento a conocer un poco más qué es el orgasmo y por qué, en general, las personas están obsesionadas con tener uno en cada una de las relaciones que tenemos.

¿Qué es el orgasmo?

Lo que está claro es que no es necesario tener un orgasmo cada vez que tenemos un encuentro para tener una vida sexual plena y sana. Eso es algo que deberíamos tener muy presente, ya que, una obsesión de ese tipo solo puede conducir a la frustración y la decepción.

Tal y como dice la ciencia, el orgasmo es la culminación de una relación sexual, un clímax que produce una sensación de liberación repentina y placentera de la tensión acumulada desde el momento en que se inicia la fase de excitación. Es en ese momento en que se generan una serie de espasmos musculares intensos que resultan altamente agradables, a lo que ayuda la liberación de endorfinas que se produce de forma simultánea.

Precisamente, esa explosión de hormonas es la que hace que queramos repetir una y otra vez la experiencia. Y es que, así funcionamos los seres humanos… Si algo nos gusta, queremos más y más.

¿Cómo tener orgasmos?

El quid de la cuestión está en las terminaciones nerviosas. Tanto el glande como el clítoris cuentan con más de 8.000, lo cual es el doble que el pene. Cuantas más terminaciones nerviosas, mayor será la sensibilidad de la zona y más posibilidades habrá de alcanzar el orgasmo a través de la estimulación de esa zona.

Así pues, tenemos dos elementos clave: elegir una zona erógena y un modo de estimularla. En cuanto a la zona, recuerda que hay todo un mundo más allá del pene y el clítoris. Puedes llegar al orgasmo con cualquier parte del cuerpo (no es igual de fácil, pero es posible). Ahora bien, es más sencillo llegar al clímax a través de la estimulación de los pezones, el clítoris o la próstata.

El caso más extremo es el de aquellos (muy pocos) que consiguen tener un orgasmo sin siquiera tocar los genitales o cualquier otra zona del cuerpo. Dicen que es posible a través de la concentración y la práctica de la meditación.

Alcanza el orgasmo a través de la masturbación

Tanto si hablamos de masturbación femenina o masculina, como si vamos a masturbar a nuestra pareja, la estimulación de los genitales con las manos es una de las maneras más efectivas para llegar al orgasmo o hacer que nuestr@ compañer@ tenga uno.

Existen multitud de técnicas para practicar una masturbación que acabe en orgasmo. Además, la masturbación es la forma más eficaz de conseguirlo. Y es que nadie como uno mismo para saber qué es lo que más le gusta y lo que le excita sexualmente. En el caso de que se trate de una masturbación al otro, entonces, lo más importante es la comunicación. ¿Sigo así? ¿Prefieres más rápido? ¿Más lento? Sus respuestas te guiarán hacia el clímax.

Orgasmos mediante la penetración

Tradicionalmente se ha pensado que la penetración del pene en la vagina de la mujer era la única manera de llegar a un orgasmo. ¡Craso error! Es solo una más. Y, de hecho, puede que no sea la más efectiva.

De hecho, durante el coito, la mejor manera de conseguir que la persona con vulva tenga un orgasmo es haciendo que haya frotamiento en el clítoris. Los orgasmos clitorianos son mucho más frecuentes que vaginales.

En el caso de la penetración anal, para que el hombre tenga un orgasmo prostático debe existir estimulación del Punto P (versión masculina del Punto G femenino), situado en la próstata.

Por otro lado, también es cierto que el tipo de postura que elijamos influye en las posibilidades de tener o no un orgasmo. También el tipo de pene que protagoniza la penetración. Por ejemplo, si se trata de un pene con forma curva, las posturas no serán las mismas que si es un pene más recto. Eso sí, ¡no te preocupes! Siempre hay una manera y una posición que propicia el orgasmo.

El sexo oral como llegar al orgasmo

La lengua es otra gran herramienta para dar placer. Una felación perfecta es la combinación de la habilidad de la lengua y de los dedos. Si se consigue, el orgasmo está “a la vuelta de la esquina”.

En el caso del cunnilingus, lo importante es que el que lo realice le eche imaginación. Círculos, cambios de dirección y de intensidad, lametones o succionar con la intensidad adecuada, son la clave para que la mujer explote de placer.

Juguetes sexuales, tus mejores aliados

Por supuesto, el uso de juguetes sexuales es una de las maneras más efectivas de alcanzar el orgasmo. Algunos de los “imprescindibles” que no pueden faltar en la búsqueda del orgasmo femenino son: el succionador de clítoris, las balas vibradoras o los consoladores. En el caso de los hombres, son muy efectivos, los estimuladores prostáticos, los huevos masturbadores o los plugs anales.

Tu Carrito

cerrar