¿Es necesario llegar al orgasmo para disfrutar?

¡Por supuesto que no! Estamos educados para pensar lo contrario. Sin embargo, un encuentro sexual puede ser sublime sin necesidad de llegar al clímax. ¡Olvídate del sexo que muestran las películas porno y abre tu mente a experiencias “de verdad”!

Nos han vendido la idea de que el único objetivo de toda relación sexual es llegar el orgasmo, y, si, además, llegas al mismo tiempo que tu pareja, quizá seas capaz de ver fuegos artificiales. Sin embargo, no es necesario, ni mucho menos, experimentar ningún orgasmo para disfrutar al 100% de los placeres del sexo. Lo que no significa que vayamos a despreciar la experiencia de vivir un orgasmo, lo cual es algo realmente maravilloso.

No llegar al orgasmo no es un fracaso

Si damos por buena la idea de que llegar al orgasmo es una condición imprescindible para el éxito de una relación sexual, se deduce que, si no lo alcanzamos, debemos hablar de fracaso. Sin embargo, no hay que perder de vista que solo un cuarto de las mujeres tiene orgasmos en todas sus relaciones sexuales y que muchos hombres sufren de disfunción eréctil. Además, en muchas ocasiones, el motivo que les impide tener una erección firme y duradera es, precisamente, la presión de hacer que la mujer llegue al orgasmo, lo cual, ya hemos visto que no es lo habitual.

De hecho, la presión por llegar al orgasmo puede afectar tanto a hombres como a mujeres, lo cual no suele acabar como uno desearía.

La idea, según apuntan la mayoría de los expertos, el tener como objetivo el placer en sí mismo, no el orgasmo.

En el caso de padecer disfunción eréctil te aconsejamos que pruebes con los anillos para el pene, las bombas de vacío o las fundas. Estos juguetes sexuales serán tu aliado perfecto para volver a tener erecciones más firmes y duraderas. También podrás retrasar la eyaculación con los anillos para el pene, lo cual es perfecto, si tu caso es de eyaculación precoz.

¿Cómo disfrutar del sexo sin orgasmos?

En primer lugar, no debemos olvidar los preliminares. ¡Ahí ya empieza el sexo! Enciende una vela aromática, enciende una barrita de incienso y pon algo de música suave. Crear el ambiente propicio para tener relaciones sexuales es fundamental para caldear el ambiente.

También puedes crear un escenario específico, tipo BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sadismo, Masoquismo) con algo de atrezzo, como unas esposas sexuales, un antifaz o con un vestuario sexy, como un picardías, tanga o un body de rejilla. ¡Todo vale!

Si no has probado nunca los juegos sexuales de dominación y sumisión, desde Tocabananas te sugerimos que los pruebes. ¡Te sorprenderán! Cada vez más hombres y mujeres se han lanzado a este tipo de prácticas sexuales y han descubierto todo un mundo de placeres sexuales no convencionales. Existen kits de juguetes sexuales con todo lo necesario para iniciarse en este mundo.

Hablar de sexo, también es sexo

No se trata de practicar “Dirty Talk” (comunicarte con tu pareja con palabras o frases sucias con la intención de excitarla), que también es una opción. Nos referimos a no ser tímido y preguntar a tu pareja qué es lo que más le gusta o cómo prefiere que le hagas una felación o un cunnilingus, según sea el caso. Llegará un momento en que resulta tan excitante las preguntas de tu pareja como los mismos lametones.

En el sexo, la comunicación es una parte muy importante del placer. No pienses que una conversación erótica es parte de los preliminares o que es un simple complemento del encuentro, ya que se trata de un auténtico afrodisíaco, una herramienta súper eficaz para disfrutar del sexo con la misma intensidad con que experimentamos en un orgasmo.

El orgasmo no tiene por qué ser el final

Y después del orgasmo, ¿qué? ¿Eres de los que se dan media vuelta en la cama? Lo cierto es que no hay razón para que el sexo termine tras el orgasmo. De hecho, si fuera así, eso reforzaría la idea de que alcanzar el clímax sería como llegar al final del camino, una especie de paso por meta. Sin embargo, es un buen momento para que continúe la actividad sexual y, lo más importante, las sensaciones y placeres sexuales. De nuevo, entra en juego la comunicación. Es un buen momento para hablar con tu pareja acerca de qué es lo que le gustaría que le hicieras o cómo quiere que se lo hagas.

Al entender que el orgasmo no es, ni de lejos, el único fin de un encuentro sexual, lo que estamos haciendo es ampliar horizontes. En ese momento, abrimos la puerta a infinidad de prácticas sexuales que traen consigo nuevos e inesperados placeres y sensaciones, muchos de ellos sorprendentes. Se trata de echarle ganas y mucha imaginación. Es resultado siempre es único y espectacular.

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