Dolor en la penetración, ¿qué hacer?

Para que tu vida sexual sea realmente buena, debe ser siempre saludable y, sobre todo, cómoda. Hoy trataremos el tema relacionado con el dolor en la penetración, ¿qué hacer al respecto? 

Nadie puede dudar que el hecho de tener una buena intimidad, es uno de los factores clave para que funcione correctamente una pareja. Pero no es suficiente la voluntad para tener sexo, ya que hay algunas mujeres que no pueden disfrutarlo al máximo. Sencillamente, porque en el momento de la penetración no pueden evitar el dolor. 

El primer paso que debes realizar, si te encuentras dentro de este grupo, es conversar con tu pareja. 

Debes tranquilizarlo para que no se haga ninguna película, ni crea en falsas alarmas. Si no hay comunicación, todo se echa a perder: podría llegar a pensar que no hay un interés por tu parte para tener sexo con él. 

Relaciones con dolor, un auténtico suplicio

El mal trago de mantener relaciones sexuales aun teniendo dolor, podría llegar a provocar que relaciones un acto sexual con un estímulo negativo. 

Lo último que tienes que sentir es vergüenza. Lo mejor, siempre es plantear lo que está sucediendo para buscar alternativas juntos. Y, sobre todo, no dejar pasar el tiempo. 

En ocasiones, cuando sucede las primeras veces, podría ser por causa del miedo. Pero el motivo podría ser también una enfermedad. 

Suceda lo que suceda, encontrar cuál es la razón de ese dolor es el único camino para que puedas vivir el sexo con libertad. Y evidentemente, cuanto antes se solucione, mucho mejor será para ti, y en consecuencia para la pareja. 

Hay distintas formas de intentar combatir las molestias, aunque es prioritario que descubras cuáles son los verdaderos motivos para que sientas ese dolor. 

El hecho de cambiar algunos hábitos de tu rutina sexual puede favorecer la desaparición de esos momentos difíciles. Evidentemente, si los inconvenientes persisten, tendrás que consultar a un profesional de la salud especializado en ginecología. 

Procura relajarte y tener confianza

¿Sabías que si es tu primera vez o las veces sucesivas a ella, el dolor puede estar relacionado con el miedo? 

Hay un artículo publicado en una revista psicológica, que confirma que el estrés provocado al experimentar el cambio de convertirse en una mujer activa, puede ser una causa primordial para esa sensación de dolor. 

En caso de que esto ocurra, quizás no estaría mal que te preguntes si te sientes realmente preparada o si estás con una persona en la que confías. En caso de que las respuestas sean positivas, tendrás que seguir adelante, preferentemente yendo despacio, y relajarte. También es clave confiar en ambos: en ti y en la otra persona. 

Prueba de cambiar de posición

Puede ocurrir que, tanto el tamaño del pene o la forma en la que el hombre te penetre, sean las posibles causas. 

Quizás, por la postura sexual que realizas habitualmente, se produzca una penetración demasiado profunda, y se dé un choque con las paredes vaginales de forma un tanto violenta. 

En la búsqueda de descartar esos motivos, es muy importante que pruebes con distintas posiciones. Y que como mujer te coloques encima del hombre, puede ser idóneo para que controles mejor tanto el ritmo como la profundidad. 

No pueden faltar los juegos previos ni los lubricantes

Ocurre de manera muy habitual, que la ansiedad acabe opacando los juegos previos. E inevitablemente, eso conllevará a que la mujer no tenga la lubricación natural suficiente. 

Permítete junto a tu pareja a dar rienda suelta a la pasión, sin prisas, antes del instante de la penetración. 

Puede ser un momento perfecto incluso para usar un juguete erótico, y que no falten los besos, las caricias, los mimos, el sexo oral. ¡Todo influye para que aumente tu excitación! 

No ahorres tampoco en el uso de un buen lubricante sexual, si sientes que lo necesitas. Todo es válido para evitar que tu vagina esté un poco reseca. En definitiva, se trata de que puedas ahuyentar el dolor. 

Hazte un control ginecológico, y más si hay dolor durante la penetración

En caso de que aun aplicando los consejos que te hemos mencionado, el dolor no disminuya, tienes que visitar a un profesional de la ginecología. 

Las molestias ocasionadas durante la penetración, podrían deberse a una cistitis o infección urinaria, o incluso a una enfermedad venérea. 

Algo puede estar pasando en tu cuerpo, y tendrás que realizarte estudios. Podría incluso tratarse de una dispareunia, pero eso se comprobará después de un análisis. 

Existe una terapia para el vaginismo

El vaginismo consiste en que la vagina se contrae ante el más mínimo estímulo exterior. Y esto ocurre tanto en intentos de penetración como hasta en revisiones médicas. 

Siendo un problema psicológico, puede corregirse a través de una terapia cognitivo-conductual, que ayuda a controlar los pensamientos y a aliviar ciertas emociones negativas.

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