Cómo usar esposas en la cama

¿Quieres darles un verdadero giro a tus relaciones sexuales? ¿Sientes que necesitas un cambio drástico para que el sexo tenga otra dimensión en tu vida? ¿Experimentas en ocasiones la sensación de que te encuentras con tu pareja “atrapada” en la rutina sexualmente hablando? Vamos a darte unos interesantes consejos para que sumes un elemento vital a tus juegos preliminares y al coito en sí. ¡Te explicaremos cómo usar esposas en la cama!

Podría verse quizás como algo simple, pero incorporar el uso de unas esposas a la vida sexual puede resultar una subida importante en los niveles de excitación.

Este accesorio es casi de uso obligado en las prácticas BDSM (que viene de las siglas Bondage Disciplina Dominación Sumisión Sadismo y Sadomasoquismo). Puede haber personas a las que les provoque cierto reparo el uso de esposas, pero lo más recomendable es quitarse todos los prejuicios de lado… ¡hay un excitante mundo que gira alrededor de este sencillo elemento!

La importancia de elegir las esposas adecuadas

Si te consideras como principiante en el uso de esposas, lo más importante es que elijas unas que te resulten verdaderamente cómodas.

Existe en nuestra tienda online una amplia gama de modelos con diferentes características, como el hecho de incluir puños con hebillas ajustables, o puños que son de silicona, más elásticos. También hay esposas que poseen puños de cuerda con nudos corredizos, que son una buena alternativa para introducirte en el uso de este accesorio.

Hay que tener especial atención si se utilizan esposas de metal, ya que existe la posibilidad de que se pierda la llave (aunque por fortuna, siempre incluyen más de un juego para casos de olvidos).

Debes establecer límites y definir la famosa “palabra de seguridad”

Siempre es recomendable que tengas una comunicación muy completa y abierta con tu pareja, y mucho más si incursionas en las prácticas BDSM con el uso de esposas.

Te aconsejamos que, antes de empezar con las relaciones sexuales y los juegos con las esposas, defináis entre ambos una palabra de seguridad. Se trata de una palabra a través de la cual, la persona que va a estar esposada, podrá decírsela a su pareja cuando considere que se ha cruzado un límite.

Está la opción de elegir una segunda palabra, pero en este caso que signifique todo lo contrario, algo así como “no se te ocurra detenerte, ¡sigue adelante!”.

Es aconsejable definir una postura

Evidentemente existen distintas posturas sexuales con las cuales se puede experimentar el uso de esposas. Puede serte de gran ayuda que, antes del coito en sí, discutas con tu pareja cuáles serán las posiciones con las que ambos se sentirán cómodos.

Quizás la posición más clásica sea que la persona que vaya a estar por debajo, se espose al poste de la cama, estando boca abajo y con las manos sobre la cabeza.

Es importante la acción de colocar las esposas

Hay un aspecto clave al momento de colocar las esposas a la persona que estará inmovilizada, y es que debe buscarse un equilibrio.

Las esposas deben estar suficientemente apretadas para que no se salgan con facilidad, pero tampoco tanto como para dañar a la persona que se las coloca.

La comodidad de quien las usa siempre debe ser una prioridad en este juego.

Cuatro posturas para recomendarte utilizando esposas en la cama

Por si no se te ocurre qué hacer, aquí te ofrecemos unas excitantes posturas:

  • Misionero, pero esposado: en esta posición clásica, la persona que tiene las esposas puestas está boca arriba, con las manos sobre la cabeza, y evidentemente con las muñecas esposadas en el poste de la cama.
  • El perrito con esposas: imagina la excitante sensación que te provocará ver a la persona “atrapada”, a cuatro patas sobre el colchón y con ambas muñecas esposadas el Poste de la cama. Para buscar la mayor comodidad, quizás sea importante agregar una almohada que esté debajo de la cabeza como apoyo adicional.
  • Sexo de pie y con esposas puestas: para esta postura, es necesario contar con un gancho alto o con la típica barra de toalla que esté pegada a la pared. Quien va a estar parcialmente inmovilizado, tiene que estar de pie, con los brazos sobre la cabeza y las manos esposadas al punto de apoyo. la persona que está libre puede aprovechar para darle a su pareja un cunnilingus o una felación, según corresponda.
  • El excitante agarre del tobillo: para esta última posición, será necesaria bastante flexibilidad. Quién va a recibir tendrá que acostarse boca abajo, doblar las piernas hacia la espalda y extender ambas manos hacia atrás. Deben colocarse las esposas para que las muñecas estén aseguradas por detrás de los tobillos. Quién está libre, puede deslizarse entre las piernas de la persona atrapada o apoyarse en su parte superior, para realizar una penetración desde atrás.

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