¿Cómo hacer nudos Bondage?

Atar y ser atado puede resultar sexualmente muy excitante (siempre que sea consentido por ambas partes, claro está). Esta práctica sexual es parte de los juegos del BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sadismo, Masoquismo). Cada vez hay más hombres y mujeres que deciden cruzar la línea de lo convencional y probar cosas nuevas. Si es vuestro caso, desde Tocabananas os animamos a que eches un vistazo a este post en el que hemos recopilado algunos de los nudos más conocidos en el mundo bondage.

Ahora bien, antes de entrar de lleno en el tema, creemos que sería interesante explicar de un modo breve, claro y sencillo qué es el bondage.

¿Qué es el Bondage?

Como ya apuntábamos, el bondage es un tipo de práctica sexual incluido en el BDSM que consiste en atar a la otra persona por medio de cuerdas, esposas, lazos, corbatas, cintas o cualquier otra cosa que pueda mantenerla inmovilizada. El bondage, dicen, no utiliza el dolor como fuente de placer, si no la dominación de una persona y la entrega de la otra.

Insistimos en que siempre ha de existir consenso entre la pareja a la hora de realizar esta práctica sexual. Del mismo modo que existen una gran variedad de nudos marineros, también existen una gran variedad de nudos bondage heredados del arte japonés del Shibari que te ayudarán a disfrutar al máximo de tu experiencia.

A continuación, veremos algunos de los nudos que más se utilizan en los dormitorios más atrevidos:

Nudo espiral

Es perfecto para principiantes. Es un nudo muy fácil de hacer y con el que tu pareja no podrá desatarse solamente con estirar, por eso, puedes hacer este nudo en su mano sin necesidad de atar al cabezal de la cama o a cualquier otro espacio.

Con este nudo podemos inmovilizar una o dos manos y, también, se puede usar para los tobillos. Es el nudo más sencillo y eficaz que existe y, por eso, es uno de los favoritos entre las personas que comienzan con esta práctica.

Nudo mariposa

Se podría decir que es ideal para las muñecas o los tobillos y no necesitará que se ate a ningún extremo (ni cabezal, ni mueble, ni pata de la cama, etc.). Por tanto, es muy fácil y práctico de llevar a cabo y es perfecto para los principiantes porque no aprieta demasiado y evita la sensación de agobio que puede causar al principio.

Este tipo de nudo bondage hará que tu pareja se quede con los brazos atados en la espalda, como si sus brazos fueran alas de mariposa (de ahí el nombre).

Las piernas las podrá seguir usando, podrá caminar y ponerse de pie, pero tendrá inmovilizadas las manos y los brazos.

Nudo esposas

Es un nudo que aporta mucho juego y que nos permitirá dar rienda libre a nuestra imaginación para pasarlo de miedo en la cama. Con este nudo podrás atar las dos manos en el mismo momento y, si lo prefieres, también puedes inmovilizar las piernas atando los tobillos.

También puedes hacer que tu pareja quede totalmente inmovilizada si atas los nudos a otro espacio (cabezal de la cama, mueble, etc.), si os apetece.

Nudo presilla

Este nudo se caracteriza porque siempre debe estar atado a algún elemento externo y, además, es muy sencillo de deshacer. Con este nudo se suelen atar las manos o los tobillos y, lo más común, es que se cree la figura de la X o la estrella en la cama, es decir, la pareja está totalmente atada de manos y pies en forma de X.

Nudo ballestrinque

Es un nudo sencillo pero que nos permite una gran sujeción. Puedes usarlo para atar las muñecas o los tobillos y, gracias a este nudo, conseguirás una experiencia muy intensa y una gran inmovilización.

Consejos para principiantes del bondage

En todas las actividades sexuales, uno de los aspectos más importantes es la comunicación. Ahora bien, en el caso del bondage, todavía lo es más. Y es que el consenso por ambas partes acerca de qué es lo que vais a hacer y hasta dónde queréis llegar es crucial. De mismo modo, no te olvides que siempre puedes decidir abandonar el juego si no te sientes cómod@. Y, por supuesto, también debes respetar que tu pareja quiera hacerlo.

Hemos recogido algunos consejos básicos antes de iniciarte en el bondage:

  • No ates las cuerdas demasiado fuertes.
  • Nunca ates el cuello.
  • Tijeras para cortar los nudos. De esta manera, si os agobiáis, podéis cortar los nudos rápidamente.
  • Cambio de postura. Estar mucho tiempo en la misma postura e inmovilizado puede llegar a ser angustioso o causar daño a la persona atada. Así que lo mejor es que se vaya cambiando de postura y se vayan jugando con diferentes nudos.
  • Palabra clave. Busca una palabra clave para que, en el caso de que queráis parar, podáis comunicaros y ponerle fin a la experiencia.

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