Qué es la brecha del orgasmo y cómo puedes cerrarla

Hay determinados temas que durante muchos años permanecieron ocultos, o nadie les dio el espacio suficiente. Por fortuna, la corriente de feminismo e igualdad que crece en la actualidad los está sacando de la oscuridad para darles una auténtica visibilidad. Hoy, desde Tocabananas, hablaremos de una de esas cuestiones tan importantes que hasta hace muy poco eran desconocidas por el gran público: qué es la brecha del orgasmo y cómo puedes cerrarla.

¿Sabías que, según un estudio reciente, sólo el 65% de las mujeres heterosexuales llegan al orgasmo contra el 95% de hombres heterosexuales?

Lamentablemente, diversos factores muy relacionados con la cultura han desembocado en esta situación. Vamos a abordarlos para comprender mejor el motivo de la denominada brecha del orgasmo.

Cómo la educación y los tabúes generaron esta brecha

Muchas personas, desde su infancia y hasta su vida adulta, sienten una suerte de conflicto a la hora de nombrar los genitales de su cuerpo. ¿Te suenan conocidas algunas formas como “tu pilín”, “tu asunto”, “tus partes privadas”, en lugar de decir “tu pene” o “tu vulva” (y no tu vagina)? Pareciera que hablar del cuerpo es tabú.

Y la educación que formalmente recibió mucha gente, fue una educación reproductiva, y no una educación sexual.

¿De qué se suele hablar en la educación sexual, o más bien reproductiva?

  • Menstruación
  • Enfermedades de transmisión sexual
  • Embarazos

¿De qué NO se suele hablar, o se habla rara vez, en la educación sexual?

  • Consentimiento
  • Placer
  • ¡Y casi nunca se habla del orgasmo femenino!

Conceptos de masturbación y mal uso del porno

Se ha comprobado que la masturbación es sinónimo de beneficios fisiológicos y también impacta positivamente en la autoestima y en la identidad sexual (antes de intimar con otras personas).

Pero hubo durante años un trato absolutamente injusto en cuanto a la práctica de la masturbación, dependiendo del género.

La masturbación en hombres ha sido aceptada siempre, e incluso se promueve. Pero en mujeres, durante mucho tiempo fue algo inaceptable y hasta invisible. Estuvo llena de estigmas, e incluso se la ligó a un sentimiento de vergüenza.

La cultura castigó la autoexploración, y eso conllevó a desconocer la propia respuesta sexual de cada uno, perdiendo el sentido de la autonomía sobre el cuerpo y el placer.

Y por estos factores, se creó una industria, la pornográfica, que pasó décadas considerando al hombre heterosexual como único destinatario de los contenidos creados. ¿Resultado? Que la pornografía tradicional llenó de desinformación al público. ¿No es extraño haber visto durante décadas que la mujer sólo alcanzaba un orgasmo explosivo después de más de 10 minutos de pura penetración?

Una visión errónea del sexo

Todavía se vive en muchas culturas (incluso la nuestra) un guión que, con respecto al sexo, se inicia con la erección del pene y finaliza con la eyaculación. En síntesis, es un coito que gira en torno a la penetración del pene en la vagina.

Por todo esto, se entiende que las mujeres tengan menos orgasmos. El foco está puesto en la penetración, y de esta manera se pierde la posibilidad de explorar mejores formas de estimular y experimentar el placer.

El juego previo, es decir los preliminares, no dejan de ser un calentamiento para el evento importante que vendrá más adelante, la penetración.

Y como se suele poner al orgasmo masculino como centro de todo, son muchas las mujeres que depositan su propio placer o satisfacción en el de su pareja. ¿Y su propio orgasmo? Bueno, sería una especie de plus… ¡y eso está mal!

La clave para disminuir la brecha del orgasmo es, una vez más, la comunicación con tu pareja.

¿Te has dado la oportunidad de descubrir por ti misma qué es lo que te provoca placer? ¡Díselo a tu pareja!

Cómo cerrar la brecha del orgasmo

No hay muchas vueltas. La brecha irá disminuyendo conforme a que explores tu propio cuerpo y sepas qué es lo que te gusta y lo que no te gusta.

El principio de todo es muy sencillo: ¡mastúrbate!

Si aún no has logrado tener un orgasmo en soledad, te recomendamos practicarlo.

En tu experimentación, tienes que intentar identificar cómo llegaste al orgasmo. Hay muchas maneras de mejorar la masturbación femenina. Puedes frotar tu clítoris estimulando el punto G, con tu mano o con algún juguete idóneo para esta función. Trata de recordar mentalmente qué fue lo que te llevó al orgasmo (¿alguna fantasía o fetiche sexual?).

Insistimos en que es muy importante que dialogues con tu pareja. Pero no en forma de crítica, sino como la construcción de un espacio que os sirva para mejorar el deseo.

Si notas que la otra persona llega al orgasmo, pero tú no lo haces de manera habitual… ¡háblalo! Y no sólo con tu pareja, también puedes comentarlo con tus amistades en los espacios y en los momentos adecuados para hacerlo.

Tu Carrito

cerrar