Beneficios de tener sexo con los calcetines puestos

Sexy, lo que se dice sexy, no es. De hecho, dejarse los calcetines puestos mientras mantenemos relaciones sexuales, no es precisamente el mejor afrodisíaco. Sin embargo, te mostramos algunas razones (científicas) que te harán cambiar de idea. Y es que, aunque parezca mentira, parece ser que quedarse como dios nos trajo al mundo, dejando como única prenda de vestir los calcetines puede facilitar los orgasmos.

En este post hemos recopilado las conclusiones de algunos de los estudios que aseguran que tener los pies calentitos nos ofrece ciertas garantías de llegar al clímax.

¿Sexo en verano o en invierno?

Desde el punto de vista de la excitación sexual, el invierno no es la estación del año que más “sexy”. Según parece, la bajada de las temperaturas hace que también baje la libido. Por el contrario, en verano, el deseo sexual se dispara. ¿Los motivos? Seguramente, los principales sean la subida de temperaturas, el aumento del tiempo libre y, por supuesto, el hecho de que llevamos menos ropa.

Esta afirmación no es una simple intuición, también lo dice la ciencia. Según un estudio realizado por los laboratorios Bayer en 2016, sólo el 33% de las mujeres prefiere el invierno para disfrutar de sus relaciones carnales, mientras que un 54% destacaría el período estival como la época favorita del año para tener relaciones sexuales.

¿Por qué el sexo es mejor con calcetines?

La respuesta es más sencilla de lo que imaginas. ¿Qué es lo que haces cuando sientes frío? ¿Te abrigas? ¡Por supuesto! Bien, pues esto es lo que los expertos aconsejan: ponernos prendas de vestir que nos den calorcito. Ahora bien, la cuestión es, ¿Qué tiene que ver esto con los orgasmos? Veamos la respuesta que nos da la ciencia a esta pregunta…

La prestigiosa revista científica Nature publicó un estudio realizado por investigadores suizos en el que se demostraba que el uso de complementos como calcetines no solo ayuda a mejorar la calidad y la cantidad del sueño, también mejora nuestra vida sexual. ¿Cómo llegan los suizos a esta conclusión? Bien, esta es la explicación que aportan: para alcanzar el orgasmo, entre otras cosas, es condición sine qua non, estar relajado físicamente y sentirse completamente cómodo. De ahí, que no tener frío sea un PLUS que ayude a llegar al clímax.

De hecho, en cierto modo es como crear un escenario propicio. Colocar unas velas eróticas o encender una barrita de incienso suelen resultar muy efectivas. Parte del atrezzo “pro orgasmo” sin duda es la lencería erótica o los disfraces.

Un estudio científico, en este caso llevado a cabo por la Universidad de Groningen, comprobó hace unos años que dejarse puestos los calcetines durante el coito incrementa sustancialmente las posibilidades de llegar al clímax. Tras analizar la calidad de los encuentros sexuales de un grupo de parejas, se constató que, mientras que el porcentaje de parejas que alcanzaban regularmente el éxtasis sin calcetines se situaba en el 50%, el de quienes se lo dejaban puestos ascendía hasta el 80%.

Una de las conclusiones más interesantes a las que llegaron los neurocientíficos holandeses es que, en términos de placer, son las mujeres las que reportan una mayor diferencia entre mantener relaciones con y sin calcetines. Según pudieron observar, cuando las féminas tienen los pies calientes, la amígdala y la corteza prefrontal, zonas responsables de controlar el miedo o la alerta ante el peligro, se calman, propiciando así la llegada al orgasmo.

A más frío, menos deseo sexual

Profundicemos un poco más en la posible relación entre el frío (no llevar calcetines) y el calor (llevar los calcetines puestos). Según la ciencia, hay un principio médico básico que dice que cuando la temperatura corporal se reduce, el flujo sanguíneo disminuye. Este dice también que cuando el descenso es acusado, los vasos sanguíneos se estrechan impidiendo la correcta irrigación de algunas zonas del cuerpo como los genitales, dificultando así la llegada del orgasmo.

Tal y como afirma el investigador Gert Holstege, líder del proyecto neerlandés, cuando nuestros pies se encuentran a una temperatura cálida mantenemos la autorregulación de nuestro cuerpo y, de este modo, la sangre irriga de manera directa al clítoris y los genitales masculinos. Esa es la razón por la que la tasa de aquellos que alcanzan el orgasmo con los pies cubiertos es notablemente superior a la que presentan los que los llevan sin cubrir. ¡Misterio resuelto!

Además, en la misma línea de explicación científica, teniendo en cuenta que es el cerebro el que, cuando comienza la excitación, se encarga de enviar sangre a los órganos sexuales, si este no está al 100% en lo que debe de estar durante el acto sexual, preocupándose, por ejemplo, de la temperatura de los pies, las opciones de disfrutar de relaciones sexuales plenas menguan significativamente.

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