Anilingus: Cómo hacerlo y disfrutar al máximo

¡Olvídate de los prejuicios! La estimulación del ano con la lengua puede ser uno de los placeres más increíbles que te puedas imaginar. Si el anilingus no se realiza tanto como otras prácticas sexuales es por culpa de los tabúes y los pudores. Pero, en los juegos sexuales no hay sitio para este tipo de impedimentos.

Recuerda que todos tenemos una herramienta fantástica para proporcionar placer a nuestra pareja en muchas de las posturas posibles. Nos referimos a la lengua. Gracias a sus movimientos, textura, temperatura y humedad, podemos experimentar placeres y sensaciones increíbles a lo largo y ancho de nuestro cuerpo.

Una de esas zonas de placer es el ano. El anilingus, también conocido como beso negro o rimming, consiste en estimular con la lengua el ano y sus alrededores. El tema es que todavía hay mucha gente que tiene vetada esta zona por culpa de los tabúes con los que se la relaciona.

Desde Tocabananas te animamos a que dejes a un lado estas limitaciones y pruebes esta práctica sexual sin pudor. Para ello, hemos recopilado algunos consejos que seguramente te ayuden a cambiar de idea si eras reacio o a coger ideas sí ya lo practicabas.

Es una zona súper sensible

El ano está repleto de terminaciones nerviosas que hace que sea una zona muy sensible y, por lo tanto, muy placentera. Además, por ahí pasan nervios como el conocido como ‘pudendo’, que se conecta con los órganos sexuales.

Con esta carta de presentación, lo lógico sería que el anilingus fuera una práctica sexual de éxito, una de las favoritas de todo el mundo. Sin embargo, esto no es así. ¿Por qué? El problema es que está rodeada de prejuicios que “echan para atrás” a la mayoría de las personas.

Para poder disfrutar del anilingus conviene tener en cuenta algunos aspectos como los que mencionamos a continuación:

La higiene previa es fundamental

La limpieza corporal es siempre importante a la hora de tener relaciones sexuales para evitar infecciones. Pero, en el caso del ano, esta limpieza debe ser todavía más escrupulosa. ¿Cómo puedes limpiarla? Muy fácil, una toalla húmeda o simplemente con agua y jabón. Pero también existe un método muy eficaz y fácil de usar con el que la higiene está garantizada: la lavativa o ducha anal.

Una buena idea a la hora de tener este tipo de relaciones sexuales es practicarlas en la ducha. Y es que, por así decirlo, “matas dos pájaros de un tiro”, ya que, mantienes la zona anal limpia y, al mismo tiempo, potencias el placer y la excitación. ¡¿Te atreves?!

Mantén alejadas las infecciones

No te extrañará que te digamos que en el ano hay muchas bacterias. Así que, las probabilidades de contraer una infección, si no se toman las medidas adecuadas, pueden ser elevadas. Para evitarlo, hay expertos que aconsejan el uso de un preservativo. Si lo cortas por la mitad se convertirá en una barrera perfecta contra las infecciones.

Añádele el sabor que más te guste

Si la razón por la que no acercas tu lengua al ano de tu pareja tiene su origen en la incomodidad que te produce solo pensar en los lametazos en esa zona del cuerpo… Te sugerimos que pruebes a aplicar un lubricante de sabor. En Tocabananas contamos con una extensa gama de lubricantes de infinidad de sabores, naranja, fresa, chocolate, mango… Elige el que más te apetezca y prueba.

Además, es una excelente manera de preparar la zona para tener sexo anal. Y es que no debes olvidar que el ano no lubrica de forma natural, así que, siempre debes lubricarlo aplicando uno de estos productos. De esta manera, la penetración será suave y placentera, y evitarás molestias y fricciones dolorosas.

¿Cómo se práctica un anilingus?

Una de las premisas del anilingus y de todas las prácticas sexuales es usar la imaginación. Cuando uno tiene ganas y le echa creatividad a lo que está haciendo, el éxito está asegurado. Ahora bien, te daremos un par de consejos para darte más seguridad a la hora de practicar el anilingus:

  • Acércate poco a poco. Lo ideal es que no vayas directamente al ano. Una buena idea es ir bajando lentamente con la lengua desde el coxis, dándote tu tiempo, sin prisa. De esta manera, tanto tú como tu pareja os iréis excitando. También puedes usar unos cubitos de hielo para aumentar la excitación y poner a 100 a tu pareja.
  • Movimientos circulares. Una vez has llegado a la zona crítica, recuerda que no es necesario profundizar ni adentrarte en el conducto anal, basta con que des vueltas en los alrededores. Puedes hacer pequeños movimientos circulares, sinuosos y serpenteantes alrededor del ano. ¡Le encantará! Y es que, recuerda que esta zona está repleta terminaciones nerviosas esperando a ser estimuladas por ti.

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