5 Mitos sobre la sexualidad

La masturbación es cosa de hombres, el tamaño importa o la mujer no puede eyacular, son algunos de los mitos con los que ha crecido la mayoría de la población. Sin embargo, ¿Qué hay de verdad en esas afirmaciones? Lo cierto es que, como en todas las creencias, la verdad y la mentira, se entremezclan de tal modo, que llega un momento en que resulta muy difícil, por no decir, imposible disociar la una de la otra.

En este post hemos recopilado algunos de los mitos con los que muchos han crecido y ha llegado a la edad adulta. El problema es que con el paso del tiempo han arraigado con tanta fuerza y profundidad en sus mentes, que la mayoría de ellos creen a pies juntillas en todos y cada uno de ellos. Veamos algunos de los más conocidos y cómo la ciencia los tira por tierra a base de evidencias científicas, encuestas y trabajos de investigación.

Mito nº 1: La mujer solo tiene orgasmos con la penetración.

¡Nada más lejos de la realidad! En primer lugar, la mujer puede experimentar orgasmos a través de la estimulación del Punto G, zona erógena ubicada en el interior de la vagina; y también, gracias a la fricción en el clítoris. De hecho, multitud de estudios aseguran que la mayoría de las veces, las personas con vagina llegan al orgasmo a través de la estimulación del clítoris sin necesidad de penetración.

Esta es una de las muchas razones que explican el éxito del famoso succionador de clítoris de la marca Satisfyer. Muchas de las mujeres que lo han probado, según la marca, en torno al 85%, aseguran que gracias a este estimulador han experimentado un orgasmo en menos de 2 minutos. Y lo más importante, para muchas de ellas era el primero.

Mito nº 2: La masturbación es cosa de hombres.

Precisamente a raíz de la aparición del succionador de clítoris de Satisfyer, muchas mujeres comenzaron a masturbarse y ha expresar abiertamente y sin tapujos que el onanismo formaba parte de sus vidas. Cada vez son más las mujeres que se masturban y que no lo ocultan, lo cual es muy importante. Ya sea con la mano o con juguetes sexuales como las balas vibradoras, los dildos o los succionadores de clítoris, lo cierto es que la masturbación femenina está en auge.

Mito nº 3: Un pene pequeño no puede dar el mismo placer a una mujer que uno grande.

El tamaño del pene no es lo más importante a la hora de proporcionar placer a una persona con vagina. Según un estudio de la Asociación Española de Andrología llevado a cabo en el año 2001, la longitud media del pene en erección en España (es este estado óptimo para medirlo) son 13,58 cm. Por lo tanto, se considera micropene aquel órgano genital masculino que se encuentre por debajo de 7,1 cm.

Por su parte, las vaginas tienen entre 9 y 12 cm de profundidad, por lo que ¿Qué utilidad tendría tener un pene con una longitud mayor a la de la profundidad de la vagina?

De modo que, es posible que influya más la forma del pene que su longitud. Existen numerosos tipos de pene en función de su curvatura y forma, lo cual hace que su acceso al punto G sea más o menos complicado. Eso sí, siempre hay una manera de sortear las dificultades, como, por ejemplo, adoptando la postura más adecuada e idónea para ello.

Mito nº 4: La eyaculación femenina o Squirt no existe

Lo cierto es que no es algo que ocurra con demasiada facilidad, y que, la mayoría de las veces se hace de rogar. Ahora bien, eso no significa que no exista. Experimentar o hacer squirting es cuestión de tener una técnica adecuada, tesón y, por supuesto, constancia y paciencia.

Estas conclusiones vienen precedidas y están apoyadas en lo que dice la ciencia. En 1982, A.K.Ladas, B.Whipple y J.D. Perry popularizaron el punto G femenino como una zona erótica situada en la pared anterior de la vagina. En esta parte, se encuentran las glándulas uretrales y periuretrales, las cuales son las responsables de la eyaculación femenina en el momento del orgasmo.

Mito nº 5: El hombre está siempre dispuesto a tener relaciones sexuales.

A esta creencia se suma la idea de que las mujeres no sienten el mismo grado de necesidad que los hombres de tener sexo. O, dicho de otro modo, las mujeres tienen menos ganas que los hombres de tener relaciones sexuales. Estamos ante otro mito, ya que no es cierto que el hombre necesite descargar su energía sexual más que la mujer. De hecho, cada vez son más los hombres que expresan su inapetencia y se niegan a tener relaciones sexuales si no les apetece. Y es que no se puede obviar la presión social que todavía tienen los hombres y que les exige estar siempre dispuestos a la penetración. Este mito muchas veces genera que el hombre tenga relaciones sexuales, aún sin ganas, provocando así encuentros frustrados.

Existe actualmente una tendencia muy en boga que apuesta por el sexo sin penetración, nos referimos al petting.

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